Sobre el fin de los diarios de papel
Publicado por jorgeheili en Noviembre 22, 2007

Mi querido amigo Juan Antonio Giner de Innovation, ha publicado en su blog otra de las profecías que aseguran la muerte del diario de papel, con el título de Wrong Predictions.
Les recomiendo el final, pero lo resumo:
“Nuestro negocio no es y jamás ha sido imprimir papel, sino encontrar, editar, presentar y distribuir las noticias”
“Nunca morirá la demanda de noticias de calidad”
Cien por ciento de acuerdo.
Creo también que la discusión sobre el futuro del diario de papel es inútil, e insisto que es una reacción defensiva de una industria que quizá ella misma alimente el temor de su supervivencia.
Lo que no se puede dejar de analizar es el hecho de que los nuevos canales tienen un idioma diferente que todavía está en proceso de elaboración, y creo que debemos investigar mucho más, porque ya vimos que Internet no es escribir como en papel, los vídeos on line no son la TV y el audio no es la radio.
A ésto le debemos sumar la PDA, celulares, diarios “a la carta” y la revolución 2.0 de periodismo ciudadano, todo nos obliga a probar, analizar y encontar fórmulas efectivas.

Noviembre 22, 2007 en 3:12 am
Jorge, coincido: el formato es lo de menos, pero es cierto que -al menos en la Argentina- los diarios de papel atrasan, aburren y cuentan bastante poco. Están mal diseñados, titulan mal, publican pocas exclusivas y los análisis son de lo más banales. De verdad, aburren. Y mucho. Recibo todos los diarios nacionales todos los días y me pregunto para qué, puesto que no difieren en nada de lo que consumí durante el día anterior en la web, en la radio y en la TV. La solución son nuevas inversiones en medios y multimedios, pero lo cierto es que no hay mercado-público al cual vendérselo, se entiende?
abrazo
Noviembre 22, 2007 en 8:16 pm
Jorge,
Estoy convencido, como sabes, y te he dicho en muchas ocasiones, tanto en Madrid como en Buenos Aires, que el periodismo y los periodistas del futuro militan hoy en las páginas web de muchos medios impresos y en otros servicios online cuya creatividad, capacidad de reacción y uso de lenguajes diversos los convierte en figuras imprescindibles para la salvación no del papel o de los medios impresos, que ese no es nuestro negocio, sino del Periodismo con mayúscula.
Hace años le escuché a Harry Evans que lo que le preocupaba no era el futuro de los diarios sino el futuro del Periodismo.
Pues, bien; ese futuro despunta hoy todos los días en el nuevo y fascinante mundo de los medios online.
Yo que durante años, tras ejercer de periodista en las trincheras, fui profesor, hice mi tesis doctoral peregrinando como un pordiosero para conseguir aquellas mijagas de citas que uno sacaba de aquellas míticas bibliotecas de universidades de Paris, Londres o Nueva York, y que no podía escribir nada sin apoyo de los famosos op.cit, y demás triquiñuelas semánticas de la investigación académica, hoy me encuentro escribiendo un largo articulo para la revista de la Asociación de la Prensa de Madrid sobre la compra de Dow Jones por Murdoch y… me deja asombrado la riqueza documental que, navegando por libremente Internet, puedo acumular antes de escribirlo.
Es como respirar oxígeno puro en cantidades industriales.
Algo casi embriagante.
Pero lo más soprprendente -y frustrante- es la incapacidad que he sentido al no poder incorporar al texto links a las versiones integras de muchas de las fuentes consultadas, la incapacidad de trasladar al lector tantas imágenes, videos y sonidos que complementarín mucho mejor que mis palabras escritas lo que quiero decir al lector.
La palabra escrita termina siendo asi, a secas, un lenguaje muy limitado cuando tengo que renunciar a esa nueva galaxia de lenguajes, formas expresivas y plataformas de difusión de mis mensajes.
En definitiva, el reduccionismo del papel por el papel, y del periodismo impreso por el periodismo impreso, nos empobrece a todos, nos margina y nos amputa las alas de la creatividad, la imaginación y las emociones.
Por eso, frente al pesimismo der tantos que miran el futuro a través del espejo retrovisor, yo estoy convencido que el Periodismo ha entrado en una nueva Edad de Oro.
Hoy, mi querido Jorge, Leonardo da Vinci sería un blogero fantástico.
Perdona el desahogo y gracias por tu blog que lo ha provocado.
Juan Antonio Giner
INNOVATION
USA
http://www.innovationsinnewspapers.com
Noviembre 22, 2007 en 10:11 pm
El día en que se moderen un poco los egos, los periodistas vamos a ser mejores…
Siempre me pregunto…. si la idea es buena y no es mía, por qué va dejar de ser buena?
Felicitaciones por el blog… Algo aprenderemos
abrazo
Facundo!